"ESTE FUE UNO DE MIS MEJORES AÑOS"

Este año 2025 ha sido muy fructífero para muchos deportistas de nuestra localidad, tal es el caso de Adrián Capra, con quien nos contactamos antes de correr la fecha mundial en Italia, y ahora tuvimos el gusto de recibirlo en los estudios de Fm Fénix.

Un año con grandes desafíos, buenos resultados y mucho aprendizaje, así describía Adrián gran parte de lo que le dejó este año: “Si, creo que tuve uno de los mejores años a nivel deportivo. Fue un año en que me he divertido, la pasé muy bien, entrenamientos largos, duros, que es lo que más me gusta, intensos. Aprendía a disfrutar de los entrenamientos, sobe todos los duros... Siempre uno valora, todos queremos valorar ese momento de competencia y que nos vaya bien, y yo hoy me estoy quedando más con todo el mes previo, que es el entrenamiento, disfruto más eso, que es lo que más te enseña, pero ya como un estilo de vida, porque pasa a ser un estilo de vida. Se que lo quiero llevar a largo plazo a lo que estoy haciendo, lo arranqué de grande, y veo que me siento bien, me hace bien, entonces disfruto más de los entrenamientos, que el día de la competencia”.

Inició con esta práctica deportiva en la pandemia, refugiado aquí en “su querido Ballesteros” junto a su familia. En aquel momento se restringió la circulación, como la gran cantidad de actividades, entre ellas las deportivas. Así lo recuerda Adrián: “cerraron un poco la parte de los natatorios, que yo tenía prácticas en Córdoba, hacía Crossfit, los gimnasios estaban todos cerrados. Y bueno empecé en el taller de mi padre, en su momento me puse a diseñar algunas máquinas, yo soy ingeniero, me fabriqué un pequeño gimnasio que lo tengo en mi casa. Pero claro mientras me compraba los materiales, que era todo un tema, y me ponía a fabricar en el taller, que me ayudaba mi padre y Rubén también que es como un hermano, me ayudó a soldar unas cosas... y en ese momento empecé a salir a correr, porque dije algo hay que hacer. Y bueno correr uno, dos o tres kilómetros era complicado, porque no sabía, no estaba acostumbrado, mi cuerpo no reaccionaba... había estado mucho tiempo trabajando profesionalmente de lo mío y había estado desligado a la actividad física, sobre todo aeróbica, no es lo mismo ir al gimnasio que salir a correr”. De esta manera empezó a salir a correr una vez a la semana, y luego paró, hasta la segunda etapa de la pandemia, donde se habilitaron más permisos. Allí Adrián no solo vuelve a las calles a correr, sino que se suma a un grupo de entrenamiento, el cual lo lleva a su primera competencia. “A los dos meses ellos me llevaron a correr a la montaña, me fue bien y me atrapó”.

 

El deporte lo fue atrapando y con ello cambió su estilo de vida, y de a poco fue disfrutando el día a día con esta actividad. “Yo creo que uno va buscando y se queda con el camino, ese camino en el que te pasan un montón de cosas, creo que a todos los que hacemos deportes nos gusta eso, como todo en la vida, son más de una vez las malas sensaciones, los malos momentos, te pasan cosas que no tenés ganas de entrenar, a todos nos pasa eso, pero el tema es sacarlo adelante, llevarlo y cuando estás sumergido en el momento te cambia todo... entonces eso es lo que te hace continuar y vos sabés que vas bien, y mientras está la chispa, la llama y las ganas uno va para adelante y el cuerpo lo permite. Yo agradecido, con la edad que tengo, porque empecé de grande, que el cuerpo me responda y Dios me acompañe siempre. Porque yo siempre digo, voy a la montaña acá o en otros países, he entrenado solo y yo siento que no voy solo, y es loco eso porque te dicen te fuiste solo... por ahí mi familia me ha d0icho ¿te vas a ir solo? ¡¡No, no voy solo!! ¿y Con quién vas? Y yo siento que voy con Dios, que no es poco”.

El deporte genera aprendizajes, muchos de los cuales se producen a través de vínculos en los entrenamientos o en la misma competencia, como le acaba de pasar a Adrián hace unas semanas atrás en el sur de nuestro país. “La semana pasada, si bien competí en Bariloche, 14 días antes fui por el Campeonato Argentino y quedé como subcampeón en master, y bueno estoy acostumbrado a, dentro de mi categoría, estar peleando siempre arriba, y bueno fui confiado y me ganó un atleta muy bueno, que no lo conocía, de ahí de Bariloche. Y a los 14 días, cuando terminó la competencia en Bariloche, yo estaba con mi entrenador, y el se acerca para saludarme. El sabía todo y me saludó... y generamos un vínculo en estos días que está muy bueno, me invitó para que vaya a entrenar... ¡es mejor que yo eh! Pero eso lo hace lo lindo, esa relación... yo lo valoro y admiro a él que me sacó varios minutos. Me quedo con eso, más que con la medalla, más que con el segundo puesto, vos te quedás con ese vínculo.  

Le preguntamos a modo de cierre ¿qué es lo que más le gusta de Ballesteros o que es lo que más disfruta cada vez que viene? “... y todo, los amigos, el pueblo, que se yo, la familia... estar acá es como que uno puede descansar, desconectarse. Creo que los que nacimos y nos criamos en un pueblo, nos cuesta más la ciudad. Yo ni bien puedo voy a entrenar a otros lados, no me quedo en la ciudad, porque es como que no disfruto de lo que tenga la ciudad, porque es como que nunca me adapté. Y el pueblo te da eso que yo vengo acá y puedo salir a andar en bici, salir a correr por cualquier lado, es como que te sentís más cómodo, más libre”.



Autor:Juan Pablo Mangini

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